Archivo de la categoría: Prosa

Un Apunte

Luego, a la tarde, decidí afeitarme. Pero tan sólo para encontrarme frente al espejo con un completo desconocido. Un rostro ajeno; viejo, cansado, indiferente a mi mirada. No dudé ni un segundo en apartar la vista. Salí a la calle y no le di más importancia. El mundo está lleno de indiferencias y de extraños.  Yo no iba a ser menos. Incluso conmigo mismo.

G.F.Molinero


Confesión

wpid-20140416_201537_1-1.jpgSiempre me han gustado las mujeres poderosas y, con el paso del tiempo, he aprendido a ser capaz de identificarlas. Veo su poder, su potencialidad, incluso cuando ellas mismas no pueden o quieren hacerlo.

Me fascinan.

Sólo puedo decir que… si eres amiga mía y estás leyendo esto, es muy posible que acabes de descubrir el concepto que tengo de ti.

Y si me amas y si te amo… esta es, sin duda alguna, una de las razones que me unen a ti.

G.F.Molinero


He was thinking about

While she was watching the match , how Messi was leading the victory of Barça, he was thinking about the last evening sex express. So good, so pleasant and beautiful. So… full of infinite nice words to be described.  He was thinking about the shower; the water hitting her body, her hard nipples, her pussy. How she was moaning, sprouting his name from her lips as a starving animal, a drowning fish.

Then… Messi scores another goal.

All was in order: The space station flying away over their heads; the night runing quiet and calm; the wolves, the donkeys, a kiss. A smile and another kiss. No doubt, all was in order.

G.F.Molinero


En otoño siempre florecen paraguas heridos en las papeleras.

El otro día que hubo tanto viento y llovía, salí a la calle a hacer unas compras. Abrí el paraguas y empezó la lucha. El viento tiraba para un lado para otro, yo dirigía el paraguas con esfuerzo buscando ir a la contra para que no me lo doblara y me lo rompiera. Unas veces el viento soplaba a mis espaldas, otras venía de frente. Era como estar en un barco de vela en medio de la tormenta. En un momento dado sopló tan fuerte que me detuvo, enfrenté el paraguas contra él y me lo cerró. Logré abrirlo y recuperé el paso. Al volver a casa, con la ropa empapada el alma a salvo, me dolía el brazo del esfuerzo realizado. Si te hubiera llevado a mi lado ¿te hubiera perdido? ¿el viento te habría llevado? Decías que en tu bolso llevababas un ladrillo pues entonces a tu bolso con ladrillo pongámosle una cadena por si acaso. Atado a la cintura o al corazón, que parece mas sensato.

 

G.F.Molinero


El arma – The Weapon


Cuento de invierno (teaser)

Los cisnes, ese año, alzaban el vuelo con la sensación de que el invierno sería más frío y triste de lo habitual. – Alzaban el vuelo y miraban atrás, miraban atrás. –

"cabin" murray mitchell

Annika se subió la cremallera del anorak, metió las manos en los bolsillos y con los hombros encogidos por los primeros vientos fríos que anunciaban la llegada del otoño y la mirada un tanto perdida sin saber a que mirar, se alejó de la orilla. – Ella no tenía por qué mirar atrás, mirar atrás. – Caminó hacia la cabaña que  tanto trabajo les había costado levantar. Un camino unía la cabaña con un pequeño muelle en la orilla. Muchas veces recordaba como ella y  Jóhann  la habían construido mano a mano. Una pequeña cabaña de madera, humilde y sencilla rodeada por un bosque de abetos. De una sola planta. Con su chimenea con la que luchar contra la oscuridad y el frío del invierno y su porche, con el que disfrutar la eterna tarde estival que nunca parecía dejarse llevar al sueño de la noche. Recordaba como se habían peleado al decidir el color. Azúl, quería él. Rojo, quería ella. Y Annika ganó. Recordaba como habían entrado en ella una vez terminada, como habían estrenado la chimenea en la primera noche y la cama donde tantas veces harían el amor. – Pero ella no tenía por qué mirar atras, mirar atrás -.

Llegó hasta la casa y se detuvo frente a ella. El viento hacía que su pelo se emarañase en su cara. Una ventana se abría y se cerraba, se abría y se cerraba. Quiso pero no pudo. – Camina, camina, y no mirés atrás – Avanzó hacía la casa, subió los escalones del porche, abrió la puerta y entró.

G.F.Molinero


Cuento breve

Los lobos atacaron en el peor de todos los momentos posibles: El tiempo en el que los hombres habían dejado de comprender el significado de la palabra Guerra. Salieron del bosque por sorpresa y avanzaron sin resistencia. Cayeron primero sobre los niños, y luego sobre las madres que corrían a defender a sus hijos. Cayeron sobre los hombres, sobre los ancianos y las ancianas que se protegían detrás de las puertas. Cayeron sobre todo lo que se movía y después… sobre todo lo que se había dejado de mover. Los lobos atacaron en el peor de todos los momentos posibles: El tiempo en el que ellos mismos, aún sin saberlo, iban a ser condenados a desaparecer.
G.F.Molinero

				

Realidades

[Microrelato flash en modo Facebook.]

Cuando era pequeño creía en la infinita longitud de la pierna de una mujer. Luego según crecía me daba cuenta de que tenía un finito quizás más interesante que la propia pierna. Luego creía que podía casarme con una chica de piernas infinitas y de finito interesante. Y más tarde creí que, efectivamente, debía dejar de creer en chorradas y empezar a ver la realidad. Llevo varios días en la cárcel. Me trincaron rompiendo el escaparate de una boutique. Yo sólo quería casarme con un maniquí.

G.F.Molinero